5 Desafíos - #2 Desarrollo como parte del Liderazgo



Aferrarse despiadadamente a vivir el camino del desarrollo, será una buena opción para apropiarte de ti. Tu guía debería ser lo que tienes que hacer, no lo que has venido haciendo. Es como preguntarte de manera sana y posible: ¿Qué comportamientos me acerca al resultado? Recuerda que la distancia entre lo que hoy tienes y lo que quieres, es la ejecución de comportamientos distintos.


El desarrollo en el mundo ejecutivo, sigue siendo un espacio poco explotado, que amerita decisiones personales que sólo tú puedes tomar. Cuando te experimentas como una fuente de posibilidades, el mundo se abre, te resulta más real y más divertido. Si bien es cierto que no podrás, en algunos aspectos, generar un cambio de 180 grados, el solo hecho de considerarlo, ya es ganancia!


Aquí vale la pena jugar con tu cerebro y con tu historia. No negándolos, sino, mas bien, retándolos. ¡Qué pasa si…! ¡Si imagino…! Si pienso esto, en vez de esto, en este contexto, ¿qué podría suceder?

También puedes mirarlo de manera más estructurada, y establecer algún programa de acompañamiento desde esquema diseñado desde la empresa, con apoyo del departamento que gestiona el talento o de manera independiente.


Algo de Feedback, no cae mal.

El feedback en sí mismo es desarrollo. O sea que empiezas ganando desde que te abres de manera genuina a recibirlo. Este proceso, bien manejado, sabiendo que el valor del mismo tiene más que ver con quien lo recibe, es decir tú, te encaminará a reflexionar con otros te está entendiendo y que esperan ellos de ti.

Algo importante a recordar: cada quién es responsable de hacerlo útil y funcional el feedback. En otras palabras, el mensaje no tiene que ver con quién lo da, sino con quien lo recibe.

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